El chispazo
Todo empezó con un chispazo.
En 2014, durante una carne asada con familia y amigos, probé una combinación de sabores que me hizo detenerme por un momento.
No pensé:
"ooh qué buena salsa."
Pensé algo completamente distinto.
"Esto tiene potencial. Esto le podría gustar a mucha gente."
Fue un pensamiento que apareció en cuestión de segundos.
Pero ya nunca se fue.
Ahí nació la idea de Mostalsa.
La idea era buena. La receta todavía no.
Lo que siguió fueron años de pruebas.
Empecé a experimentar con distintos ingredientes buscando ese equilibrio que tenía en la cabeza.
Más chile?
Menos limón?
Jalará con aceite de oliva?
Distintos tipos de mostaza.
Cada carne asada era una oportunidad para irle ajustando.
Sin darme cuenta, habían pasado años.
Entonces empezó a pasar algo interesante.
La salsa empezó a hacerse un lugarcito en las reuniones.
Familiares y amigos me preguntaban si traía la salsa.
La probaban.
La compartían.
Y casi siempre terminaban diciéndome lo mismo.
"Deberías venderla."
"Me regalas un botecito?."
"La gente la compraría."
Yo sonreía......y cambiaba de tema.
Porque, aunque ellos ya creían en la idea, yo todavía no terminaba de creer en mí.
La verdad es que Mostalsa nunca estuvo completamente en pausa.
Solo avanzaba despacio.
Muy despacio.
De vez en cuando volvía ese chispazo de inspiración.
Una noche me ponía a dibujar un logotipo.
Otro día investigaba cómo registrar una marca.
Después abrí una página de Facebook que durante años solo decía:
"Próximamente."
Incluso antes de llamarse Mostalsa, el proyecto pasó por varios nombres.
Uno de ellos fue Mosta-salsa.
Otro, mas directo fue Yellow Bastard.
Ninguno terminaba de sentirse correcto.
Hasta que apareció el nombre que llevaba tiempo rondando mi cabeza.
Mostalsa.
En 2017 decidí registrarlo.
Por primera vez aquella idea dejaba de ser solamente una receta.
Ya tenía identidad.
Mientras tanto, mi vida seguía su camino.
Trabajaba en CEMEX.
Tenía una carrera estable.
Proyectos.
Juntas.
Viajes.
Todo un godín.
Durante mucho tiempo pensé que todo eso era lo que me impedía avanzar.
Hoy sé que no era cierto.
El trabajo nunca fue el verdadero obstáculo.
Era el pretexto perfecto.
"No tengo tiempo."
"Cuando termine este proyecto."
"Salgo muy tarde."
Lo que realmente me detenía era el miedo.
Miedo a fallar.
Miedo a dejar la seguridad de una carrera por algo completamente desconocido.
Hasta que la vida me quitó todas las excusas.
Perdí mi trabajo.
En ese momento sentí incertidumbre.
Pero con el tiempo entendí que también había recibido una oportunidad.
Porque Mostalsa ya existía.
La receta existía.
La marca existía.
La idea seguía viva.
Lo único que faltaba era comprometerme con ella.
Por primera vez tenía el tiempo.
Y entendí que, si seguía esperando el momento perfecto, probablemente nunca iba a empezar.
Así que decidí hacerlo.
Ahí comenzó una nueva etapa.
En 2021 se sumó Emiliano al proyecto.
Yo llevaba siete años desarrollando el producto.
Él llegó para aportar capital de trabajo, estructura y experiencia en procesos fundamentales para convertir esa idea en una empresa.
Trabajamos juntos en formulaciones, etiquetado, pruebas de laboratorio, vida de anaquel y todo aquello que hace posible que un producto llegue a la mesa de miles de personas con la calidad que merece.
Ahí nació Doble E Alimentos.
Porque una buena receta puede empezar con una persona.
Pero una empresa se construye en equipo.
Hoy seguimos persiguiendo el mismo momento.
Ese instante en que alguien prueba Mostalsa por primera vez.
Hace una pausa.
Sonríe.
Levanta ligeramente las cejas.
Asiente con la cabeza.
Y dice:
"Oye! está muy bien, ehhh!!"
Esa reacción sigue siendo nuestro mejor indicador de que vamos por el camino correcto.
Porque hace más de diez años, todo empezó exactamente igual.
Con alguien descubriendo algo que no esperaba encontrar.
Gracias por llegar hasta aquí.
Cuando compras una botella de Mostalsa no solo estás llevando una salsa a tu mesa.
Estás probando una idea que nació en una carne asada.
Una receta perfeccionada durante años.
El apoyo de familiares y amigos que siempre empujaron para que saliera al mercado.
Y la decisión de dejar atrás las excusas y terquearle a la idea.
Esperamos que la próxima vez que alguien en tu mesa pruebe Mostalsa...
Sonría.
Levante las cejas.
Asienta con la cabeza.
Y diga:
"Oye! está muy bien, ehhh!!"